“Ha habido 2 candidaturas en las elecciones a presidente de Cruz Roja Española de Marbella: El presidente “eterno” que se ha presentado con 3 avales, uno el de la vicepresidenta a la que nombró él hace veinte años a ‘dedo’ y otro candidato (el que escribe) que fui votado en las urnas por una gran mayoría de socios (los que pagan) y voluntarios (los que trabajan) con respecto a la otra candidatura y avalado por 5 miembros del comité recién elegidos”.... ¿Por quién creen ustedes que se ha decantado el Sr. Presidente Provincial?... Efectivamente, por su amigo y avalista de su candidatura en la Presidencia Provincial”.

OPINIÓN. Carta al director. Por Joaquín Velázquez García
Vecino de Marbella


20/11/19
. Opinión. Joaquín Velázquez García, candidato a presidir la asamblea de la Cruz Roja Española en Marbella, describe como se han celebrado las últimas elecciones para elegir a su presidente actual. Un abuso que hace que:“A día de hoy, gracias a la ‘dedocracia’ “seguimos teniendo al mismo presidente de hace 22 años, elegido de forma antidemocrática y de forma dictatorial”, sin tener...

...en cuenta la opinión de los socios y de los voluntarios, quien Cruz Roja Española nos vende a “bombo y platillo” que son el pilar fundamental de la institución, cuando está claro que aquí la intención es otra, opinión la cual me reservo”, denuncia este vecino de Marbella en esta carta al director de EL OBSERVADOR / www.revistaelobservador.com.

La dedocracia en Cruz Roja Española (Marbella)

Siete
de la tarde en la asamblea local de Cruz roja Española en Marbella, acaba de finalizar el recuento de votos en las elecciones internas para elegir a los miembros del comité local para los próximos 4 años.

La
participación ha sido masiva, la más alta de los últimos 20 años en nuestra Asamblea. La candidatura de un grupo de 6 voluntarios, los más afectos y activos en todos los proyectos de esta asamblea, ha arrasado ocupando los 6 primeros puestos de los 8 posibles (cada votante solo podía votar a 6 personas).

Todo
son felicitaciones, abrazos, ilusión y propuestas sobre el futuro que nos aguarda.

Hemos
hecho un buen trabajo, se acabaron los años de apatía, desencanto y estancamiento ¡decían algunos…!

Un
compañero comentaba: “Por fin vamos a poder poner a la asamblea a la altura de los estándares que exige esta ciudad. Ahora si vamos a tener lo que nunca hemos tenido los voluntarios: ‘voz’.

¡El
actual presidente ha quedado octavo!, no se ha quedado fuera por un solo voto…, es normal, está pagando la arrogancia y el desprecio con el que nos ha tratado los últimos años. Y ha entrado entre los 8 miembros gracias a que han movilizado a los “voluntarios fantasmas”…

[Voluntario
fantasma: Es el adjetivo que usamos para describir a aquel voluntario que nunca hace servicios, pero se le mantiene de alta en el sistema pese a que el reglamento dice lo contrario, para que cuando se le necesite para participar en unas elecciones como en este caso tengan derecho a voto.]

Terminaba
una época oscura, en la que el presidente hace y deshace a su antojo. Una época en la que las reuniones del comité son una “pantomima” en la que se aprueban presupuestos en reuniones improvisadas antes de la comida de navidad… lógico, el presidente así  lo decidía.

Se
acaban años en los que los voluntarios y algunos técnicos (empleados) nos veíamos sometidos a los caprichos y cambios de humor del Sr. Presidente, de toma de decisiones de forma unilateral y caprichosa, sin valoración ni estudio previo.

Unos
días después de las elecciones, habiendo ya tomado posesión de nuestros cargos, los 6 nuevos miembros electos, ansiosos  de hacer cosas y dar un soplo de aire fresco, nos movilizamos y  convocamos al  presidente para una primera reunión en la que queríamos plantear nuestras ideas, conocer el estado general de la asamblea y exponer nuestros deseos de trabajar para mejorar y optimizar los servicios de nuestra asamblea.

Pues
bien, en esta primera reunión en la que se esperaba una respuesta coherente y un cambio de actitud por parte del presidente, a la vista de los resultados del proceso electoral, nos encontramos con un presidente más arrogante si cabe, lo primero que nos dijo es que hasta que no se constituyese el nuevo órgano de gobierno él estaba “en funciones” y no se iba a cambiar nada ni tomaría ninguna decisión en conjunto y que las reuniones se harían cuando él dijese  y donde él dijese… entre otras muchas bravuconerías.


En
este punto empieza nuestra odisea… creíamos que los órganos de gobierno de tan prestigiosa  institución estaban constituidos democráticamente, y que la voluntad manifestada en las urnas de socios (los que pagan), y voluntarios (los que trabajan) para mejorar las condiciones de vida de las personas más desfavorecidas iban a ser respetadas, cosa que no ha  sido así y aquí está la prueba de ello.

El
R.G.O (Reglamento General Orgánico) de Cruz Roja Española, está hecho de forma que un presidente, como es el caso del de Marbella, (por poner un ejemplo claro y cercano, aunque este sistema es a nivel nacional) pueda perpetuarse en el cargo de manera indefinida es más fácil de lo os pueda parecer. Sin entrar en muchos detalles y sin querer confundir al lector intentare explicarlo, ya que el proceso electoral es una “farsa” donde se disfraza lo democrático y lo convierte en una ‘dedocracia’ donde todo el proceso electoral culmina con el nombramiento de presidentes y vicepresidente nombrados a ‘dedo’.

Cada
comité, ya sea local, provincial o autonómico, propone uno o varios presidentes, y el presidente de la asamblea de rango superior, en el caso  de Marbella es el presidente de Málaga, es el que elige entre los candidatos, siempre según su particular criterio y sin existir un protocolo y órgano de consulta por el que guiarse para tan importante decisión, (para que todo el mundo lo entienda) a ‘dedo’.


Para proponer un presidente en caso de las asambleas locales, solo es necesario que cuente con el aval de 3 miembros de dicho comité, pero he aquí la primera sorpresa, los vicepresidentes del comité “saliente” (que no han sido votados y elegidos en las urnas) están facultados para proponer un presidente para el nuevo comité.

Cabe
destacar que cuando un presidente toma posesión  del cargo o renueva el mismo, está facultado para nombrar hasta 3 vicepresidentes a  ‘dedo’, sin tener porque formar parte del comité e incluso no ser ni voluntario de la institución (para más inri) con lo que ya se está asegurando que dentro de cuatro años se podrá volver a presentar, ya que se suponen están puestos ahí por su amistad y confianza.

A
estas alturas, el lector es posible que vea todo esto relativamente normal, pero ¿y si les digo que el presidente provincial ha necesitado el aval del presidente de Marbella (aun no reelegido) para volver a ser presidente provincial? Y que una vez reelegido como presidente provincial ya está facultado para elegir, recordemos según su “santo” criterio, a los presidentes locales de entre todos los que se presenten, eso ya no parece tan normal ¿verdad?

Es
exactamente lo que ha pasado en Marbella, ha habido 2 candidaturas: El presidente “eterno” que se ha presentado con 3 avales, uno el de la vicepresidenta a la que nombró él hace veinte años a ‘dedo’ y otro candidato (el que escribe) que fui votado en las urnas por una gran mayoría de socios (los que pagan) y voluntarios (los que trabajan) con respecto a la otra candidatura y avalado por 5 miembros del comité recién elegidos.

¿Por
quién creen ustedes que se ha decantado el Sr. Presidente Provincial?

Efectivamente
, por su amigo y avalista de su candidatura en la Presidencia Provincial.

A
día de hoy,  gracias a la ‘dedocracia’ “seguimos teniendo al mismo presidente de hace 22 años, elegido de forma antidemocrática y de forma dictatorial”, sin tener en cuenta la opinión de los socios y de los voluntarios, quien Cruz Roja Española nos vende a “bombo y platillo” que son el pilar fundamental de la institución, cuando está claro que aquí la intención es otra, opinión la cual me reservo.

Los
voluntarios que abiertamente apoyamos la idea de tener un comité local útil y que le diese voz a los voluntarios, que en definitiva somos los que hacemos realidad todos los logros de la entidad, nos vemos despreciados, ninguneados y atacados por este “clan” aferrado con vehemencia al poder y que ha demostrado y demuestra día a día que los usuarios y las nuevas demandas que la sociedad nos plantea no les importa en absoluto, que los voluntarios somos simples números y que los socios se van unos y vienen otros.


Para esto necesito que el socio y los voluntarios, principales actores de la entidad, pues sin sus aportaciones periódicas y sin sus trabajos Cruz Roja no sería nada, levanten su voz y pidan de una vez explicaciones de que se está haciendo con su dinero y con su labor, de porque en el siglo XXI en un entorno totalmente democrático y garantista se siguen utilizando métodos más propios de otra época para perpetuar en el poder a personas que, desde un punto de vista democrático no lo merece.

¿Dónde
está la ética y la moral?